Strike the Blood: Append 1 – Prólogo

01

PRÓLOGO

Una luz artificial brilla sobre la ciudad fría.

En el centro de la Placa Norte de Isla Itogami, parece que el Distrito Demoniaco tiene un ambiente futurístico. Es una ciudad de laboratorios, construida por empresas de diversas compañías y universidades.

En un rincón de la ciudad, un edificio se mantenía abandonado.

Es el laboratorio de investigación y la oficina principal de la compañía de las Farmacéuticas Sfelde, de Lotaringia.

En el interior del edificio rectangular, hay una alta y espaciosa habitación, con rasgos similares a los de un templo de una catedral.

Lado a lado contra la pared, hay cubículos de cristal similares a depósitos de agua.

Cada uno con un metro de diámetro, y unos dos metros de altura. Había como unos veinte a cada lado, dispuestos de manera ordenada.

Son unos contenedores destinados al mantenimiento y la creación de homúnculos. Era maquinaria usada para la creación de nuevos seres, aplicando la tecnología de los homúnculos.

Sin embargo, a causa de la subida del yen, y del deteriorado de las maquinas por la caída de ventas, la farmacéutica Sfelde tuvo que irse de Isla Itogami. Desde ese momento, este laboratorio debió haberse cerrado.

En cualquier caso, el ambiente caluroso del verano llenaba el depósito de ajuste, y la bomba, junto con el filtro, producían un eco de silencioso ruido de movimiento rápido. Mientras, una chica homúnculo de cabello añil flotaba en el líquido, girando.

En la piel de la chica hay unos grabados complejos, similares a un circuito eléctrico, que desprenden una luz blanca pálida.

Es una técnica mágica del tipo ritual, implementada en el tejido vivo.

Mirando con satisfacción la magia, hay un hombre alto que viste unos pantalones vaqueros.

Tiene el pelo largo y desaliñado, y en la mano una botella de metal con whisky. A pesar de tener una bata blanca, no parecía ser ni un doctor ni un científico. Tiene un aura de un cantante de rock pasado de moda y antisocial.

El hombre de la bata blanca sonrió repentinamente.

En ese momento, tras él, se escucharon pisadas.

“Oh, eres tú… ¿Has terminado las oraciones del día, Don Apóstol Armado?”

El hombre de la bata blanca, hablando sarcásticamente, llamó a la gran figura que se acercaba.

Se trata de un hombre con un traje similar al de un clérigo, que apareció tras la sombra del depósito de ajuste para homúnculos.

Es un extranjero alto, con cabello corto y rubio, rapado al estilo militar.

En el ojo izquierdo lleva equipado un monóculo de metal, como si fuera un parche.

No solo tiene un físico atlético, sino que además, bajo su túnica, lleva una visible armadura de metal. Es una armadura militar reforzada.

Se trata de un obispo de la iglesia occidental; un Exorcista de alto nivel capaz de exterminar demonios, llamado el Apóstol Armado de Lotaringia. Su nombre es Rudolf Eustach.

“Marionetista ¿Estás progresando con el ajuste de Astarte?”

Eustach le habló en un tono gentil. El hombre que decidió realizar el ajuste a la chica de cabello añil, Astarte, fue el mismo Apóstol Armado.

“Se ha terminado de implementar la técnica mágica ¿Verdad, Swanilda?”

El Marionetista llamó a alguien de la nada… Entonces, algo emergió tras él en la oscuridad.

“Afirmativo. Han pasado cuatro horas y quince minutos hasta que la técnica mágica se sobrescribió por completo en su cuerpo.”

Con una entonación robótica en la voz, la sombra llamada Swanilda respondió.

Es una chica adolescente, con un hermoso cabello blanco puro.

Tiene una belleza artificial, y de simetría perfecta, muy similar a Astarte.

Sin embargo, la suavidad de movimientos y de la figura de la chica, se alejan a los de un homúnculo. No es un ser vivo; más bien es como un cuadro de arte que ha sido esculpido.

Pero Eustach, sin siquiera mirar la belleza de Swanilda, procede a preguntar.

“La magia de ritual está completa, ¿verdad?”

“Por supuesto ¿Quién te piensas que soy?”

El Marionetista mostró una expresión desagradable, y alzó la botella de whisky con fuerza.

“Eso sí, la información que has traído del combate con la Schneewalzer ha sido muy útil ¿Sueles obtener cosas así? ¿No es un arma secreta de la Organización Rey León? ¿O es una señal de Dios?”

“¿Eres un apóstata que habla de la voluntad de Dios?”

Las cejas de Eustach se juntaron en enfado.

Ante la reacción tan sincera del Apóstol Armado, el Marionetista soltó una pequeña risa.

“No pongas esa cara tan temible. Mira, esta es la simulación del resultado. Ahora verás.”

El Marionetista apretó su mano derecha con brusquedad.

La muñeca llamada Swanilda operaba la consola con movimientos ligeros, mostrando así información en la terminal del depósito de ajuste. En ella se muestra el último registro de la capacidad del Kenjuu implantado en el cuerpo artificial de Astarte.

“Como pensaba, la anulación completa de la magia es imposible, ¿no?”

Murmuró Eustach levemente. En esas apenadas palabras no había un verdadero tono de abatimiento. Había previsto ese resultado desde el principio.

“Para poder compensar la gran cantidad de energía mágica de la bestia artificial, el homúnculo se convierte en el hospedador. No es igual al de la Guerrera Chamán de la Organización Rey León.”

Mientras exhala su aliento borracho, el Marionetista se encogió de hombros.

“Sin embargo, incluso si es imposible negarla por completo, si podemos hacer deflactar la magia de alguna manera, podrías lidiar con ella. Lo que falta es darle un aumento de fuerza.”

“Es suficiente. Con que pueda destrozar la barrera de la Puerta de la Piedra Angular, bastará.”

Murmuró Eustach con una firme determinación.

La Puerta de la Piedra Angular es el nombre que recibe el edificio situado en el centro de la Isla Itogami. Es un gran complejo de edificios que presenta la función principal de hacer de soporte de toda Isla, siendo la conexión de las cuatro Grandes Placas. El nivel más profundo de la Puerta es el destino de Eustach.

Y para entrar en la Puerta, él ha preparado “El Camino de la Peste”, que es Astarte. Para poder pasar a través de las mamparas protegidas por una fuerte barrera, la bestia artificial plantada en Astarte y la técnica de la Oscilación Divina son indispensables.

“Sin embargo, con este reajuste, el tiempo de vida de Astarte se ha reducido considerablemente.”

Dijo el Marionetista, mirando hacia la chica homúnculo que estaba en el depósito de ajuste. Con una voz sin corazón, había un eco que parecía acusar a su cliente, Eustach.

“Para este propósito, tiene una longevidad de vida diez veces mayor que la de un humano normal. Si se continua usando el monstruo de esta manera, aguantará unas dos o tres semanas.”

“No hay problema. Sólo con eso, hay de sobra para poder hundir está isla por completo.”

La declaración de Eustach fue fría.

Para un clérigo como él, un homúnculo es como una creación en contra de la providencia de Dios, y se considera como una especie de demonio. Al ser un elemento desechable, ni siquiera va a tener remordimientos en su conciencia.

Sacudiendo su cabeza en silencio, el Marionetista le dio la espalda a Eustach. El ajuste de Astarte había terminado, y la petición del Apóstol Armado quedó completa. Su trabajo ya terminó.

“Vaya, vaya. Eres un hombre que no conoce el valor de las cosas.”

Acompañado de su bella chica muñeca, el hombre de la bata blanca se fue del laboratorio. Tras el largo cabello oscuro que cubría su boca, había un gesto de desprecio hacia el Apóstol Armado.

“Las muñecas tienen valor porque pueden vivir una eternidad. Incluso si el humano, que es su dueño, perece ¿No es cierto, Swanilda?”

El hombre llamó a su amada muñeca de cabello blanco puro. La muñeca asintió tranquilamente y sin expresividad.

“Afirmativo…”

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